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Punto de partida
La web anterior apostaba con fuerza por la reducción. Los caminos principales hacia la carta, la reserva y el contacto estaban ahí, pero la personalidad de la casa solo se percibía si ya se conocía BARRO.
En un restaurante con un vínculo tan marcado con el origen, el paisaje y los productores, la web debía hacer algo más que informar: debía explicar por qué esta casa existe justo aquí.
02
Una casa con memoria
BARRO ocupa una antigua fábrica de harinas de unos doscientos años a orillas del Adaja. Ese lugar fue precisamente el punto de partida del nuevo concepto.
En lugar de empezar la web directamente por la carta y la reserva, se cuenta primero la casa y su relación con el territorio.
Pasado y presente se unen a conciencia: arquitectura histórica, paisaje, producto de la zona y la cocina actual de Carlos Casillas.
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Carlos Casillas
El chef recibe también en la nueva presencia el espacio que merece su historia.
Carlos Casillas es de Ávila y llevó a BARRO muy joven a la primera estrella Michelin de la ciudad. Su cocina entiende el territorio no solo como procedencia de los productos, sino como punto de partida de todo el relato.
Por eso el chef no se menciona sin más. Su vínculo con Ávila se convierte en una parte propia de la experiencia digital.
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La nueva presencia
La nueva estructura acompaña al comensal por BARRO antes de que entre en el restaurante: de la casa y el territorio a Carlos Casillas, y de ahí a los menús, la bodega y la galería.
Los precios y las variantes de menú se ven de inmediato, la reserva queda claramente al alcance y la imagen gana mucho más espacio.
Además, la presencia está disponible en español, inglés y francés, para que también los clientes internacionales entiendan la historia de la casa.
Resultado
Una web que no solo vende una mesa, sino que transmite por qué uno quiere sentarse a ella.
La nueva presencia une la historia del edificio, el paisaje de Ávila, la personalidad de Carlos Casillas y la cocina de BARRO en un mismo relato digital. La información práctica, menús, precios y reserva, sigue estando a mano, pero ya no ocupa ella sola el centro. Así, la experiencia de BARRO no empieza con el primer pase, sino con la web.